Por Ivonne Soriano
Los Cacaos es un municipio de San Cristóbal que en los últimos años ha experimentado un notable crecimiento del ecoturismo en la República Dominicana. Sus numerosos atractivos naturales reciben la visita de miles de dominicanos y extranjeros.

Su nombre, originalmente “El Cacao”, proviene de un gran arbusto de cacao que servía como punto de referencia para los encuentros de sus habitantes. Con una extensión de 185.9 kilómetros cuadrados, los primeros pobladores se establecieron en la década de 1950. Fue elevado a municipio en 2004.
Entre sus principales atractivos se encuentran Valle de Dios, Charco Dos Aguas, el balneario Los Reyitos, Los Charcos de Nizao, Los Charcos de Calderón y las cascadas La Culebra, El Tabernáculo La Piedra y La Taína, entre otros.

Tanto turistas internacionales como dominicanos eligen este destino para desconectarse del ruido de la ciudad y disfrutar de la naturaleza sin alejarse demasiado de Santo Domingo.
El promotor turístico Activil Modeste destaca que el poblado es ideal para combinar vacaciones y ecoturismo. “Se pueden hacer rutas como Charcos de Nizao, que es el atractivo de más fácil acceso; Cascada La Taína; El Tabernáculo y Cascada la Culebra. También los Reyitos, la Neverita, y la zona de Charcos Dos Aguas, que es el que ofrece la mejor condición para baño y entorno”, indicó el CEO de Mr. Tours.
Los Cacaos está rodeado de montañas cubiertas de vegetación tropical, ideales para caminatas ecológicas, observación de aves, ciclismo de montaña y fotografía paisajística, además de hospedajes acogedores para el descanso.
La riqueza geográfica del municipio, la generosidad de sus paisajes y sus recursos naturales convierten a esta zona en un referente del ecoturismo. San Cristóbal se perfila como una de las provincias con mayor potencial para el ecoturismo y condiciones favorables para el agroturismo.
Yeudy Santana, de la agencia Rios Los Cacaos, recomienda visitar El Tabernáculo y La Taina, por la majestuosidad de sus ríos y cascadas. “Son atractivos para las personas disfrutan el senderismo y la adrenalina”, indicó el guía turístico.
El Tabernáculo
Se trata de una cascada cuyas aguas brotan entre dos piedras, con una tercera de mayor tamaño suspendida en la parte superior. Sus aguas de tonalidad verdosa invitan al disfrute. El trayecto dura unos 45 minutos y es de alta dificultad. Para llegar, es necesario escalar, subir escaleras, caminar con cuidado sobre grandes piedras, nadar en charcos y utilizar cuerdas para ascender y descender.

Cascada La Taína
Es un salto de agua de 28 metros con un amplio charco en su base. Forma parte de las últimas caídas del arroyo Arenoso antes de confluir con el río Nizao. El acceso es relativamente fácil: se camina unos 20 minutos entre piedras y charcos. Cuenta la leyenda que su nombre proviene de la aparición ocasional de una mujer taína bañándose en el lugar.

La Culebra
Es una de las cascadas más impresionantes de Los Cacaos. Su nombre se debe a las curvas que dibuja el agua, semejantes a una serpiente. El recorrido, de aproximadamente tres horas ida y vuelta, es de alta dificultad y uno de los más exigentes del municipio. Incluye escaladas, descensos, senderos montañosos y el cruce de charcos. El trayecto dura 1 hora y media aproximadamente.
Los Charcos de Nizao
Son pozas naturales del río Nizao, ubicadas en la parte baja de la presa Aguacate. Entre paredes rocosas y abundante vegetación, el agua adquiere un tono turquesa y muy frío.
El trayecto completo dura alrededor de tres horas, afirma el guía Yeudy Santana. El recorrido es casi plano, sobre piedras, y puede hacerse tanto dentro del río como por sus orillas.

Para completar la ruta hay varias alternativas: cruzar los charcos, nadar o avanzar caminando por los márgenes. Es un paseo lleno de piscinas naturales de aguas totalmente transparentes, algunas profundas y con espacios para saltar (opcional)
Valle de Dios
El Camino Valle de Dios, dentro del Parque Nacional Montaña La Humeadora, atraviesa bosques, riachuelos y miradores naturales, ruta ideal para quienes disfrutan la naturaleza y la aventura. La caminata es de 6.7 km de ida, con una duración aproximada de cuatro horas. También se puede recorrer en mula o a caballo. Se ubica a unos 1,160 metros sobre el nivel del mar y cuenta con cabañas para acampar en la parte alta.

Cerca se encuentran el río Mahomita, de aguas frías, y el Arroyo Colorao, conocido por el tono rojizo de sus aguas debido a la tierra de la montaña.
“El paraje se llamaba Arroyo Colorado, y el nombre “El valle de Dios” se lo puso en 2009, el entonces viceministro de Medio Ambiente Julio César Domínguez en un encuentro en el que participaron unas 200 personas”, afirmó el guardaparques Tomás Santana, para el Listín Diario.
Cascada Los Reyitos
Este balneario está formado por tres saltos de agua que crean pozas naturales entre las rocas. Se ubica en Los Mineros de Los Cacaos y su nombre proviene de que los arroyos desembocan frente a la casa de Eusebio Jiménez, conocido como “Don Reyito”. El acceso es sencillo: se camina unos 20 minutos por un sendero de baja dificultad hasta llegar a las cascadas.

El recorrido avanza entre agua, arena y guijarros hasta arribar a la primera cascada. Después, al escalar un par de rocas, se encuentra la segunda, y en menos de tres minutos se llega a la tercera y última caída de agua que integra este valioso atractivo ecoturístico.
Para hospedarte, visita Villa Clara. Detalles aquí https://depaseo.com.do/entre-montanas-y-rio-villa-clara-un-escape-natural-cerca-de-santo-domingo/