Este hospedaje apuesta a un modelo de turismo sostenible en el corazón de Los Cacaos, San Cristobal
Por Ivonne Soriano
Fotos: Carlos Brito y fuente externa
Los Cacaos es un municipio San Cristobal, República Dominicana, que en los últimos años ha tenido un repunte en cuanto al ecoturismo. Posee muchos atractivos naturales que son visitados por miles de dominicanos y extranjeros.

En esta localidad se encuentra un refugio escondido: Villa Clara. Una hermosa propiedad al lado del rio Mahomita, que con su murmullo constante acompaña a los huéspedes.
Este es un proyecto ecoturístico que nació del amor por la naturaleza y que hoy se consolida como un destino para quienes buscan desconectarse del ruido de la ciudad.
Bien cerca de Santo Domingo, este espacio ofrece mucho más que hospedaje: propone un estilo de vida basado en la tranquilidad, la sostenibilidad y la convivencia familiar.

Un sueño que comenzó hace 35 años
La historia de Villa Clara se remonta a más de tres décadas, cuando Clara Báez y sus hermanos adquirieron el terreno. Según relata la propia Báez, todo comenzó con un flechazo inmediato.

“Nos enamoramos del lugar y del río y decidimos hacer nuestras casas de retiro”, indicó. Nos cuenta que cada casa fue originalmente concebida como una casa familiar. Sin embargo, hace unos 10 años, la familia decidió abrir las puertas al público, iniciando con plataformas digitales, lo que atrajo principalmente a visitantes internacionales.

Desde entonces, el proyecto ha recibido huéspedes de Asia, Europa, América Latina, Estados Unidos y Australia, además de los turistas locales.
Este hermoso lugar apuesta por una experiencia auténtica. Aquí no hay televisores, ya que el protagonista es el entorno natural. “Aquí vienen a ponerse en contacto con la naturaleza… dormir con el sonido del río, compartir sanamente…”, explica Báez.

El proyecto promueve un ambiente familiar, tranquilo y consciente, donde el descanso se combina con actividades como nadar en el río, explorar senderos, convivir con la comunidad o simplemente disfrutar del silencio.
Facilidades

La villa tiene capacidad para alojar aproximadamente 28 personas, distribuidas en diversas casas y cabañas, además de los que optan por acampar:
- Casa Verde: seis habitaciones, dos baños y balcones
- Casa Azul: 2 habitaciones (5 adultos + 2 niños)
- Casa Campesina: Habilitada ahora para servicio para todos los visitantes de “pasadía”
- Cabaña Blanca: ideal para parejas o 1 persona
- Cabaña Roja: capacidad para cuatro personas, ideal para parejas con niños o dos parejas
- Aparta estudio verde: 1 habitación (2 adultos + 1 niño)
Cada casa está equipada con cocina, nevera, estufa, abanicos, inversores, paneles solares e internet, combinando comodidad con sostenibilidad. Además, BBQ en área común.


El entorno incluye senderos de piedra, huertos, un estanque y áreas recreativas como columpios para niños, mientras que las mesas del área de comida están elaboradas con madera reciclada de árboles de samán.

Las parejas que quieren pasar una noche especial, pueden acceder al “Paquete romántico” que han preparado, con hospedaje de 1 noche, espumante, decoración especial en la habitación, cena tipo charcutería, desayuno continental en la habitación y late check-out, todo con el sonido del río de fondo. Si tienes mascotas, son pet friendly!
Experiencias cercanas
Desde la villa también se coordinan visitas a atractivos naturales cercanos del municipio como:
- Valle de Dios
- Balneario Los Reyitos
- Los charcos de Nizao (pozas naturales del Río Nizao)
- Cascada la Culebra
- El Tabernáculo La Piedra (cascada)
- cascada La Taína
- Charco Dos Aguas
- Charcos de Calderón

Además, se promueve el uso de guías turísticos locales, fortaleciendo la economía comunitaria.
Gastronomía
Uno de los pilares actuales del proyecto es la gastronomía. Con la incorporación de la chef Carolina Cepeda, desde Barcelona, están ofreciendo un menu variado, saludable y creativo.
La oferta va desde platos tradicionales dominicanos —como mangú, moro, carnes y pasteles en hoja— hasta opciones internacionales como pizzas, nachos y crepes.

Durante nuestra visita, degustamos algunas de sus propuestas para el desayuno como son:
- Pancakes con frutas y miel
- Tostadas con aguacate, huevo pochado y tocineta
- Pan de avena artesanal con queso azul, nueces y miel
- Crepes rellenos de queso crema con tomate
- Jugo de pitahaya
“Estamos tratando de ofrecer comida deliciosa, bien presentada y sana. Todo lo que ofrecemos aquí es orgánico”, afirma Báez, quien resalta el uso de ingredientes frescos y locales. “Inclusive todas las salsas de las pastas, las hago yo. Tratamos de no utilizar tantas cosas en conserva”, indicó la chef.

El menú también contempla opciones vegetarianas, veganas y para personas con restricciones alimentarias (como celiacos), incluyendo platos con tofu, arroz integral y pastas sin ingredientes de origen animal.

Actualmente venden miel y café -de productores locales que tienen cooperativas- para dar beneficio a la comunidad.
“Vamos a tener un kiosco donde venderemos copas de vino, mojito, cuba libre, diferentes bebidas. También tablitas de queso, empanadas, pasteles en hoja, que el que quiera venir y sentarse ahí en la tarde, después que suba del río, tenga la opción de venir y comer, o picar algo”, indicó Cepeda, quien también afirma que próximamente venderán el pan de avena que prepara.

Impacto social y evolución
Más allá del turismo, el proyecto tiene un fuerte componente social. Clara Báez, investigadora y diseñadora de proyectos sociales, ha trabajado durante años en iniciativas de desarrollo comunitario, cooperativismo y prevención de violencia.

Esta visión se refleja en la villa, que apoya a productores locales mediante la compra de café, miel, frutas y víveres, contribuyendo así a la economía de la zona.
Villa Clara continúa evolucionando. Entre sus planes de expansión se encuentra la construcción de nuevas cabañas; incorporación de bicicletas para recorridos turísticos de los huéspedes; ampliación de áreas recreativas para niños, entre otras cosas.

Desconectar para conectar
Rodeada de naturaleza virgen y con el río Mahomita a menos de 15 metros, este hospedaje se posiciona como una alternativa al turismo tradicional: un espacio donde el lujo no está en lo material, sino en la experiencia de vivir en armonía con el entorno.

Ya sea darte un chapuzon en el rio, apreciar sus vistas verdes desde la terraza, disfrutar la brisa fresca de la montaña o degustar sus ricos platos, Villa Clara te invita a desconectarte en sus instalaciones y a hacer turismo en Los Cacaos, con todos sus hermosos atractivos.
OPCIONES DE CONTACTO:
Teléfono: (809) 437-3282 Correo: infovillaclarard@gmail.com
Instagram: @villaclarard Web: https://drvacationsrental.com/airbnb-ecofriendly-los-cacaos-villa-clara-completo

