Por Ivonne Soriano Morales
Hay destinos que sorprenden por lo que ofrecen y otros por todo lo que aún queda por descubrir. Hato Mayor reúne ambas condiciones. Entre los paisajes del Parque Nacional Los Haitises, las cascadas escondidas en sus bosques, las rutas del cacao y las tradiciones que forman parte de su identidad, la provincia tiene mucho más que mostrar que sus atractivos más conocidos.

Primera provincia ecoturística de la República Dominicana, Hato Mayor combina naturaleza, historia, gastronomía y experiencias rurales que permiten acercarse a otra forma de conocer el país. En sus tierras puedes ver cultura, folclore, turismo, ecoturismo, ganadería, cítricos, caña de azúcar, cacao y hasta mina de ámbar. Y de su zona te puedes ir con el paladar satisfecho, con sus ricas minutas o con su famoso queso de hoja y de freir; así como pan de nata; riquísimas cativias y sus tradicionales dulces.
Sin embargo, detrás de esa riqueza persisten desafíos de infraestructura, saneamiento y promoción que condicionan el desarrollo de su oferta turística.
El contraste entre lo que la provincia tiene para ofrecer y lo que necesita resolver, plantea una pregunta fundamental: ¿qué hace falta para convertir ese potencial en una oportunidad sostenible para sus comunidades?
Una tierra con historia
“Haber nacido en Hato Mayor es un privilegio, pues esa es una provincia muy próspera, de gente muy laboriosa y llena de valores morales y cristianos. Se caracteriza por la producción de cítricos y ganado vacuno”, afirmó Mariana Morales, docente nativa de esta provincia.

Tiene una población de más de cien mil habitantes y está dividida en tres municipios: Hato Mayor del Rey, con los distritos municipales Yerba Buena, Mata Palacio y Guayabo Dulce; Sabana de La Mar, con el distrito municipal Elupina Cordero de Las Cañitas, y El Valle. Su nombre se debe a que en la época de la colonia era el hato ganadero más grande perteneciente a la corona española.
“Con la llegada de Cristóbal Colón y los españoles, la región formaba parte de los cacicazgos Higüey y Maguá. En 1520, Francisco Dávila fundó Hato Mayor, dedicando la tierra a la ganadería y a la agricultura con pobladores inicialmente africanos esclavizados, convirtiéndose ésta en los hatos más extensos bajo propiedad de la Corona. A mediados del siglo XVI, Dávila, como Tesorero Real y Regidor Perpetuo de La Española, instauró el mayorazgo de Los Dávila, consolidando la pertenencia de estos terrenos en su familia”, según indica la Guía Ecoturística Hato Mayor, del Grupo Sarma.
Esta guía indica que los inicios del territorío datan de tiempos prehispánicos, evidenciado por arte rupestre encontrado en las cavernas de Los Haitises y el Pie de Monte de la cordillera Oriental, donde los primeros habitantes, cazadores-recolectores del grupo Arcaico, se asentaron preferentemente en las costas de Los Haitises en la bahía de Samaná.
La provincia fue proclamada el 3 diciembre de 1984, con la demarcación de los municipios de la misma. Fue declarada primera provincia ecoturística de la República Dominicana mediante la Ley 77-02 del 19 de junio del 2002, ya que encierra ecosistemas de gran valor para la preservación de la biodiversidad del país.

“Los cultivos más comunes son: café, cacao, pasto ganadero, cítricos, frutos menores, etc. Es de las regiones montañosas menos explorada en el renglón mineral, pero se han detectado yacimientos de lignito (cercanías del Valle de Sabana de La Mar), hierro y se explota el ámbar. Esta provincia es la principal productora de cítricos, cacao, café, pasto ganadero y frutos menores”, indicó el historiador y geógrafo, con maestría en Ecoturismo, Bolívar Troncoso.
Los Haitises y otros tesoros
“Una de las razones para visitar esta provincia es la variedad de experiencias. Cabalgatas, astroturismo, senderismo y visitas a fincas de cacao forman parte de su oferta. A estas actividades se suman el turismo religioso y los baños en balnearios naturales, con opciones para distintos intereses y maneras de viajar”, afirmó Milka Hernández, comunicadora, experta en turismo sostenible y CEO del Grupo Sarma.

Unas 250,000 personas visitan esta provincia anualmente; de ellas, unas 240,000 se concentran en el litoral costero de Sabana de la Mar, porque es la puerta de entrada al Parque Nacional de los Haitises, según informó Carolina Valentín, directora ejecutiva del Clúster Ecoturístico y Agronegocio Provincia Hato Mayor. La mayoría de estos visitantes vienen desde Estados Unidos y Europa. También reciben turistas de Centroamérica y Suramérica.
“No solo recibimos visitantes también somos sede de filmación de realities. Aquí han venido a filmar desde Turquía, México, Estados Unidos y otros países, al área de los Haitises”, indicó.
El Parque Nacional Los Haitises es uno de los patrimonios naturales costeros más extraordinarios del país y uno de los más importantes centros del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Es uno de los más visitados tanto por dominicanos como por extranjeros. Una gran parte del parque se encuentra en Hato Mayor, donde se concentra el mayor número de cuevas, muchas de ellas aún vírgenes. El resto del parque se expande en las provincias Monte Plata, Sánchez Ramírez, Duarte, Samaná y San Pedro de Macorís.
“Haitises” significa tierra alta o de montaña, y describe una región formada por un conjunto de mogotes o colinas, con alturas que varían entre 40 y 380 metros, y colinas o valles en V entre los Haitises. Según la Guía Ecoturística de Hato Mayor, el fenómeno resulta de la interacción de factores fisicoquímicos que producen fisuras, las cuales se amplían con el tiempo. Esto explica la presencia de numerosas cavernas a lo largo de su territorio. En la parte enclavada en Hato Mayor destacan especialmente las cuevas de La Arena, San Gabriel, de Jhonny y La Línea, también llamada del Ferrocarril o del Templo; Cueva de Tony, Cueva de Willy Simó y la Cueva del Indio, entre muchas otras.
Partiendo desde Sabana de la Mar, se puede recorrer los manglares (en botes o kayak) por el río Caño Hondo y ver la hermosa vista de la Bahía de San Lorenzo, así como visitar las mencionadas cuevas, para terminar con un baño en una de las playas vírgenes del parque.
Praysi Arias, guía de Los Haitises, piensa que el turismo en esa zona ha evolucionado de manera positiva, porque ha incrementado la visita desde diferentes lugares hacia el parque y este se ha dado a conocer en el mundo. Entiende que esto ha favorecido de manera directa a la comunidad y a zonas aledañas.
“Esto lo digo porque a través del crecimiento turístico o de visitantes, se han implementado nuevos negocios, se han formado más personas para capitanear embarcaciones, más guías, y personas también han venido a realizar proyectos y programas de conservación en la zona, o sea que eso de alguna manera ha traído desarrollo y ha servido para que muchas familias aumenten sus ingresos”, afirmó.
Afirma que la mayoría de visitantes que recibe el parque son desde Punta Cana, Miches y Samaná. También vienen desde EEUU, México, Portugal, Brasil y España, así como dominicanos. “El turismo local aumentó desde la pandemia”.
Cueva Fun Fun: localizada dentro del Rancho Capote, por la carretera Hato Mayor-Yerba Buena, Está considerada como una de las grutas más grandes del país y del Caribe Insular.

“Se caracteriza por contar con largas salas en forma de túneles, cuevas o grutas, chimeneas y espectaculares estalactitas y estalagmitas. También tiene una fauna representada por peces y camarones sin pigmentación, además de una inmensa población de murciélagos, insectos y golondrinas que invernan en sus entradas, donde anidan. Su nombre se debe al aleteo y “funfuneo” de los murciélagos que se encuentran allí. El río Almirante atraviesa la caverna de forma subterránea, continuando superficialmente hasta su desembocadura en el río Casuí”, según la Guía Ecoturística.
Cueva Doña Ana: Es una caverna ubicada en la cima de una montaña, rodeada de una espesa vegetación de árboles centenarios. Se calcula que su profundidad es de unos 200 metros. Se dice que nadie ha podido descender hasta el fondo, de donde se asegura nace el río Cibao. En su interior hay una gran cantidad de Murciélagos, cuyo estiércol es utilizado para abonar la producción en la zona. Aquí se conserva intacto el arte rupestre y la pintura taína, como señal de que fue habitada por indígenas antes de llegar los españoles.
Recursos hídricos y mar
Otra de las razones para visitar esta provincia, según Milka Hernández, es su riqueza geográfica. “Entre cuevas, ríos y tierras de vocación agrícola, Hato Mayor reúne paisajes que invitan a descubrir distintas facetas de la provincia, desde la costa hasta el interior rural”.
“La provincia cuenta con una cuenca marina, correspondiente al océano Atlántico y la bahía de Samaná, y varias cuencas fluviales. Entre las principales están las de los ríos Iguamo y Yabón, además de Catalina y Maguá (con su balneario). El río Iguamo desemboca en el mar Caribe y recibe varios afluentes, mientras que el Yabón nace en El Seibo y desemboca en la bahía de Samaná. Estas cuencas son importantes para la pesca, el transporte acuático entre Sabana de la Mar y Samaná, el consumo humano, la ganadería y las actividades recreativas en balnearios”, indica el profesor y experto en ecoturismo Bolívar Troncoso.
Cascadas El Zumbador
El Zumbador es un proyecto ecoturístico de reciente exploración, que viene a complementar las ofertas de actividades que actualmente ofrecen Rancho Don Rey y Paraíso Caño Hondo. “Inmerso en una de las reservas naturales más autóctonas de la estepa oriental que bordea el exterior del Parque Nacional de los Haitises, se encuentra este denso bosque cuidadosamente estructurado hace ya más de 40 años por el arquitecto José de la Peña Navarro-Reverter y su esposa Martha Castro”, indicó Fauntly Garrido, propietarío de Rancho Don Rey.

Estos árboles rectilíneos, de entre 10 y 15 metros de altura, han creado un escenario único en la zona. La fauna característica del lugar, especialmente las aves, encuentra allí un ambiente privilegiado.
El proyecto alberga más de una decena de cascadas naturales con sus respectivos estanques, cuyas caídas de agua alcanzan entre 3 y 20 metros. La baja temperatura y la tranquilidad de sus corrientes, junto con el entorno natural, hacen de este un lugar atractivo para el turismo de aventura y para pasar un día lejos del ambiente urbano. La excursión parte de uno de los proyectos turísticos de la zona; los visitantes se trasladan en camiones tipo safari y luego realizan un recorrido a pie.
Salto La Jalda
Con una caída de 120 metros, esta cascada se distingue como la más alta de la República Dominicana y del Caribe insular. Llegar hasta ella representa una experiencia llena de aventura, ideal para quienes disfrutan del contacto con la naturaleza. La excursión dura alrededor de cuatro horas y media a pie o dos y media a caballo.

A lo largo del camino, el visitante se adentra en un frondoso bosque natural, donde conviven árboles centenarios como la cabirma, el samán, la ceiba, la amapola y la caoba, junto a plantaciones de cacao y cafetales. Este paisaje, que se extiende entre la vegetación de la cordillera Oriental o sierra de El Seibo, convierte la travesía en una oportunidad para admirar la riqueza natural de la zona.
Bahía de San Lorenzo: está considerada como una de las más hermosas bahías del mundo y del país. Desde ahí se pueden apreciar cayos y mogotes característicos de su zona costera, como el Cayo de los Pájaros. Aquí se pueden ver aves rapaces, la garza blanca, el pelícano, el cuervo y otras aves. Desde las embarcaciones con las que se recorre la bahía, se pueden ver las especies vegetales y animales, así como impresionantes paisajes.

Playa Punta Arena: “Esta playa, llena de altos cocoteros y manglares, está localizada en la costa de Sabana de la Mar, frente a la bahía de Samaná, pero para llegar hay que hacerlo embarcándose o en helicóptero. Es ideal para los amantes de la vida marina y el avistamiento de aves endémicas, nativas y migratorias que anidan en la zona y que marean la vista en sus zigzagueos diurnos” (Guía ecoturística)
Salto de Yanigua: hermoso balneario, protegido por una frondosa vegetación, en cuyo entorno hay minas de ámbar rojo y carbón mineral. Sus cascadas de agua fría, son su mayor atractivo.
Playa Cueva de la Arena: ubicada en el corazón del parque nacional Los Haitises, esta playa combina la belleza natural de sus aguas cristalinas y arena fina con un increíble patrimonio histórico y arqueológico. Solo se llega a ella en bote.
Experiencias turísticas
Más que ríos, cuevas y saltos, Hato Mayor también ofrece ricas experiencias turísticas como las rutas del cacao, caña de azúcar, buggies y mucho más.
Rancho Ruta del KKO: este se ubica en el corazón de una auténtica plantación de cacao ecológica, donde la aventura, la naturaleza y la tradición se fusionan. Desde aquí se organiza la excursión en buggy todoterreno. “Desde nuestra plantación ecológica de cacao, subirás a bordo de una potente Kawasaki KRX 1000 para un día completo de aventura. Recorre 42 kilómetros todoterreno a través del accidentado interior montañoso y descubre lugares emblemáticos como los columpios gigantes de Peña Alta, una ruta fluvial tropical, exuberantes bosques y la misteriosa Cueva Fun Fun”.

Durante la segunda parte de esta, los visitantes pueden conocer todo sobre la elaboración del chocolate, el café y el ron, y disfrutar de los sabores de estos productos tradicionales. Durante un tranquilo paseo por la plantación ecológica de cacao, se pueden observar árboles frutales como aguacates, plátanos, mangos y naranjas. También pueden hacer una parada en el parque central de Hato Mayor.
Daniel De Nocker, propietarío del lugar, es originarío de Bélgica, con casi 10 años en el país. Dijo que se enamoró del lugar y quiso llevarlo a otras personas. “Porque eso es lo que los turistas quieren ver, la vida auténtica. Porque es muy diferente el turismo que yo le enseño a la gente, con mucha atención personal. Yo explico la historia, siempre me voy al parque de Hato Mayor, uno de los parques más bonitos del país entero”, indicó.
“Yo tengo un mega columpio en Loma Peña Alta, el monte más alto con una vista fantástica. La gente siente mucha adrenalina ahí”. Entiende que se debe promover más nuestro chocolate y el turismo con las rutas del cacao.
Ruta del Chocolate Chocosol: es un proyecto que permite conocer sobre la producción, manejo y la elaboración de los subproductos derivados del grano aromático en la zona Este. Mediante una caminata por varias estaciones dentro de las fincas cacaoteras, los visitantes pueden conocer el proceso de siembra, cultivo, poda y recolección del grano hasta la elaboración del chocolate y otros subproductos derivados del cacao.

“Tenemos suficiente demanda de turistas, incluso de los hoteles cercanos. He recibido turistas canadienses argentinos de la zona de Juan Dolio y Boca Chica y quieren buscar una experiencia que esté cerca de ellos. Aquí llegan turistas locales que vienen de otros pueblos y también llegan de Canadá, de Argentina, llegan italianos, españoles con deseos de conocer la provincia, el cacao de la provincia y todo lo que hacemos”, nos contó su propietaria, Deyanira Solano.
Un testimonio muy lindo que tienen es de una pareja que hace siete años vino al país y probó el vino de cacao y estas personas decidieron volver a celebrar su aniversarío de bodas esta ruta del cacao. “Vinieron a comprar vino de cacao para tener ese recuerdo de ese momento, para volver a encontrarse en su luna de miel de hace siete años”.
Ruta del Trapiche: buscando saborear el famoso néctar de la caña, llegan los visitantes a la comunidad El Coco, distrito municipal de Mata Palacio, a conocer el "Trapiche El Coco", con más de 120 años de historia. En la pequeña estructura se produce el guarapo, que luego mezclado con cáscaras de naranja en caldera a fuego rápido se convierte en melao melcochoso, utilizado para la fabricación de diferentes dulces que luego se comercializan en el país.
Senderismo: gracias a sus impresionantes paisajes y riqueza geográfica, la provincia cuenta con diversas rutas y senderos adaptados para explorar sus montañas, ríos, cuevas y bosques al aire libre. Según la Guía Ecoturística, la oferta de senderismo incluye caminos bien estructurados con distintos niveles de accesibilidad, destacando rutas como el Sendero del bosque húmedo en el Parque Nacional Los Haitises, los trayectos hacia el Parque Nacional Salto La Jalda y los Saltos de El Zumbador. Asimismo, estas rutas se interconectan con ranchos privados y zonas rurales en desarrollo, brindando variadas opciones para el turismo de naturaleza y el descubrimiento de la fauna silvestre local.
Atractivos culturales
La provincia de Hato Mayor posee una amplia riqueza cultural que combina tradiciones religiosas, expresiones folclóricas, patrimonio histórico y gastronomía. “Entre sus manifestaciones más representativas figuran las fiestas patronales (24 de septiembre), los palos o atabales, las salvas y las Marimantas de Yerba Buena, así como las peregrinaciones vinculadas a figuras de devoción popular”, indicó Troncoso.
Afirma que su patrimonio también incluye el arte rupestre de cavernas como las de Los Haitises y la Cueva Fun Fun, las casas victorianas, antiguas construcciones y vestigios históricos. “A estos atractivos se suman las tradiciones ganaderas, la talabartería y los proyectos ecoturísticos”.
Como atractivo cultural, la cueva de La Arena atrae también por su arte rupestre. Habitada por los taínos, se han reportado seis petroglifos, veintidós pictografías y dos bajorrelieves de figuras antropomorfas. Una de las pictografías más valoradas por los espeleólogos es la que representa la llegada de los españoles a la isla, hace ya 532 años.
Festival de Salves y Atabales: según indica la Guía Ecoturística, esta es una iniciativa cultural y ecoturística diseñada para resaltar los atractivos ecológicos y los elementos autóctonos de la provincia de Hato Mayor. Este proyecto se inspira en la historia local de la ganadería, donde predominaba la mano de obra de esclavos africanos. Es una iniciativa de El Consejo de Desarrollo Ecoturístico de la Provincia de Hato Mayor (CODEPRHAM), que se presenta en los diferentes poblados de la provincia.
Festival de la Bahía de Sabana de la Mar: evento anual que se celebra durante cuatro días, la cultura, historia y la biodiversidad marina de Sabana de la Mar. Allí se incluyen ventas de comida, música de varios géneros, exhibiciones de arte, artesanías y competencias deportivas acuáticas.
Carnaval. El distrito municipal Yerbabuena tiene uno de los carnavales más ricos, en base a hojas, a yerbas, a comején, según el folklorista Dagoberto Tejeda.

Se trata de “Las Marimantas”, que son disfraces con hojas de plátanos secas, un casco de comején, púas de colores y ramitas de jazmín, es el símbolo que por décadas ha identificado a esa provincia de la región este del país, según explicó el profesor Universitarío Félix López Ferrand al periódico Diarío Libre.
“El carnaval de Hato Mayor se caracteriza por la cultura autóctona, siendo las comparsas de Los Indígenas, del barrío Villa Ortega; Todos Juntos de Barrío Lindo, y La Ambulancia de la comunidad de El Manchado, las más llamativas”, según indica el periodista Manuel Vega.
Gastronomía
La cocina de Hato Mayor es un reflejo de su herencia agrícola y ganadera, con platos que deleitan el paladar de locales y visitantes. Esta es otra de las razones para visitar esta provincia, según Milka Hernández. “La cocina refleja esa diversidad: en la costa predominan los pescados y mariscos, mientras que en el llano destacan las carnes y los productos lácteos, vinculados a la tradición ganadera de la provincia”.
La gastronomía de Hato Mayor refleja la herencia de los pueblos que han marcado su historia, combinando las tradiciones taínas, españolas y africanas en una propuesta culinaria que le otorga identidad propia a la provincia.

“En cuanto a la gastronomía, se destaca la minuta de Sabana de la Mar, los pescados y mariscos, los productos lácteos, las carnes y los dulces tradicionales, elementos que enriquecen la identidad cultural y turística de la provincia”, afirma Bolívar Troncoso, también presidente de la Fundación Sabores Dominicanos. En Sabana de la Mar también se resaltan los platos hechos con coco.
Dulces como el de leche y el de naranja, el queso de hoja, el mabí y las famosas cativias, se pueden encontrar en dulcerías como “Don Ulises”, que sirve de parador también a la entrada o salida del pueblo.
Los diferentes cortes de carne, parrilladas, pescados y mariscos, se pueden encontrar en restaurantes y puestos de venta por toda la provincia. También se destaca el pan de nata y el chocolate orgánico.
“Otro plato que se puede degustar es el cangrejo azul y en el camino hacia El Valle, es común disfrutar de las frutas y vegetales frescos de estación que son puestos a la venta por los lugareños durante todo el camino, así como las jaibas de temporada que adornan el paisaje y son degustadas en variadas formas principalmente guisadas” (Guía Ecoturística).
Expo Carne: es un evento que reúne a los distintos protagonistas de la industria cárnica, el cual cuenta con exposiciones de carne, mesas de negocios, charlas formativas, talleres prácticos y espacios para el ocio. Es organizado por el Clúster Ecoturístico y Agronegocio de Hato Mayor y reúne a ganaderos, agricultores y procesadores con el fin de impulsar el desarrollo económico local y promover los productos de la región a nivel nacional.
¿Dónde alojarse?
Para visitar todos los atractivos naturales que tiene la provincia, lo ideal es alojarse en uno de sus interesantes hoteles ecoturísticos.
Club Ecuestre Rancho Don Rey. es un lugar que conjuga el mundo de los caballos con la naturaleza, ubicado en Sabana de la Mar. Ahí puede tener contacto con diferentes razas equinas y practicar la equitación. Habitaciones confortables con aire acondicionado, comida tipo buffet y a la carta, amplias áreas verdes, zipline, establos, piscina, jacuzzi, gazebo, área de juegos de mesa, cancha de baloncesto, parque de desafíos y área para cultivo de chinolas, hortalizas, cítricos y frutales.

Rancho turístico Doña Callita: ubicado en El Cercadito, se trata de un complejo turístico que ofrece alojamiento, bar, restaurante, piscina y zipline. Ahí se puede disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad.

Colinas del Rey: Parque acuático de ambiente familiar, que además de las piscinas y cascadas, tiene alojamiento en hotel y cabañas, además de restaurante, bar y salones para eventos, rodeado de una frondosa vegetación.
Paraíso Caño hondo: ubicado en Sabana de la Mar, es uno de los lugares ecoturísticos más bellos de República Dominicana, preferido tanto por nativos como por extranjeros. Está rodeado del Parque Nacional Los Haitises y de 12 amplias piscinas naturales, con hermosas caídas de agua libre desde el río Jivales. Surgió con el concepto de integrar el alojamiento a la naturaleza y servir de apoyo a Los Haitises. También tiene zipline.

Mucho potencial, desafíos pendientes
Para Fauntly Garrido, propietarío de Rancho Don Rey, Hato Mayor necesita una transformación profunda ante la falta de inversión estatal. “Es una de las provincias en las que el Estado menos invierte y los pocos recursos que sí se invierten, se concentran en el municipio cabecera”.
“Nos afectan el deterioro de las carreteras hacia Sabana de la Mar, las deficiencias en el suministro de agua potable y la ausencia de un adecuado manejo de aguas residuales en Sabana de la Mar y El Valle. También la contaminación de las costas por aguas negras (se vierten por cañadas abiertas hacia el mar en la zona del muelle y el río Yabon) y la presencia del sargazo agrava la crisis sanitaria. Además, se requiere ampliar la labor del Ministerio de Medio Ambiente para el manejo del turismo en Los Haitises y promover el patrimonio cultural, histórico y religioso de la provincia, incluyendo el legado de Elupina Cordero, para diversificar el turismo y fortalecer la identidad local”, afirmó.
Para Carolina Valentin, del Clúster Ecoturístico, la provincia necesita que los gobiernos municipales ayuden en el ornato y limpieza, así como apoyo de las autoridades para desarrollar proyectos ecoturísticos y promover los que tienen actualmente.
En este último punto de promoción del turismo en Hato Mayor, coinciden también los emprendedores turísticos Deyanira Solano y Daniel De Nocker. “Las autoridades deben entender que para atraer una inversión turística tenemos que definir y poder ofertar lo que tenemos para que la gente se acerque, invierta o visite en la provincia”.

“En cuanto a las dificultades, necesitamos una limpieza, un saneamiento de nuestra provincia. Por ejemplo, yo tengo una tienda en la ciudad, y a 10 minutos tengo una finca donde llevo los turistas. Tengo un aproximado de cinco meses que no puedo pasar turistas por ahí porque en el camino a donde vamos a la finca hay basura por todos lados. Se han improvisado vertederos por doquier y eso se ha mantenido así por mucho tiempo este año”, afirmó Solano, propietaria de Chocosol, la cual también aboga por mayor mantenimiento del parque central.
Para Praysi Arias, guía de Los Haitises, preocupa el crecimiento desproporcionado de visitantes afecte los recursos del parque, ya que el área es un recurso natural y área protegida. “Los ministerios encargados no se han preocupado lo suficiente por hacer que el visitante venga con el conocimiento de que viene a un área que es una reserva reserva hídrica. Entonces, una de las cosas que preocupa a una parte de la comunidad es esto, que los visitantes y muchos de los habitantes de la zona no saben la importancia que tiene esto para la comunidad, tanto ahora como en el futuro”, indicó el también miembro de la Asociación de Guías de Sabana de la Mar.
Entre las dificultades que enfrentan como emprendimiento turístico, esta afirma que los procesos legales se tardan mucho tiempo. “En esa parte podemos mencionar algunos permisos y autorizaciones que delegan en el ministerio”.
Hato Mayor no necesita inventar atractivos: ya cuenta con naturaleza, biodiversidad, cultura, gastronomía y proyectos ecoturísticos. Convertir ese potencial en desarrollo, requiere más que reconocer sus atractivos. El desafío consiste en convertir esa riqueza en experiencias bien diseñadas y accesibles, que generen oportunidades para las comunidades locales y atraigan a más visitantes.
Mejorar las vías de acceso, garantizar servicios básicos, fortalecer el saneamiento ambiental y promover de manera estratégica sus atractivos son tareas fundamentales para que el turismo pueda crecer de forma organizada y sostenible.
La provincia reúne condiciones para convertirse en un referente del ecoturismo y del turismo de experiencias en República Dominicana. Necesita una mayor promoción de sus atractivos y experiencias turísticas, pues muchas personas, incluidos los propios dominicanos, desconocen la riqueza que ofrece.
Conocer Hato Mayor, debe ser una experiencia que invite a regresar y a contarles a los cercanos, lo vivido en esta hermosa provincia.