Tu Revista Turística y Social
Bienvenido a la Revísta Digital DePaseo
domingo, 22 de julio de 2018

Empresa dominicana busca construir marca internacional con frutas del país
Sección Sociales
 Ver Galería Imprimir

 

Desde 2014 han  comercializado 500 mil botellas de jugos en Estados Unidos

Un planteamiento de vida, cuasi existencial, nada novedoso para el filósofo alemán Ludwig Feuerbach afirmaba con acierto en el siglo XIX que:"somos lo que comemos". Antes que él, Hipócrates ponía de relieve lo siguiente: "Sea el alimento tu medicina, y la medicina tu alimento". Primer mandamiento: el equilibrio y la preservación de los nutrientes de lo que consumimos. De ahí que cada vez seamos más lo que cuidamos nuestra alimentación en la vorágine de una vida moderna, en la que el tiempo es un elemento diferenciador parar nuestra calidad de vida.


Karina Domínguez, gerente Marketing Jugos Caribe

En el caso de los jugos envasados está claro que no son iguales a los hechos en casa porque muchos de sus nutrientes desaparecen durante la pasteurización, ese proceso que somete a diferentes tiempos y temperaturas el líquido para la destrucción de microorganismos patógenos, garantizar la calidad microbiológica y evitar su degradación.  De hecho, las marcas que encontramos en las góndolas poseen entre el 80 y 90% de agua y sólo un promedio de 10% de fruta.

La autenticidad de los jugos que preparamos en nuestros hogares es lo que trae Jugos Caribe, una empresa cien por cien dominicana, que a través de la producción de sus cuatros variedades: chinola, cereza, limón y carambola y guayaba,incorpora en el  mercado local una tecnología innovadora mediante el prensado en frío, para mantener los nutrientes vivos e intactos, y el uso de tecnología HPP, que alarga la vida útil de los mismos hasta por cuatro meses si  se mantienen refrigerados. “No hay ningún jugo en República Dominicana que se comercialice actualmente con esta tecnología”, señala Anna Batlle, cofundadora de la compañía.


Luis Solís, Nohemí González, Marcel Javier, Karina Domínguez, Anna Batlle


Pulpa de frutas, agua y jugo de caña son los únicos componentes de estos jugos, sin conservantes ni azúcar añadida, cuya producción desde agosto de 2014, fecha en que despegara la compañía en el estado de Virginia, asciende a 500 mil botellas.Su distribución, 15 estados de la costa Este de Estados Unidos, incluyendo Washington D.C.  y Nueva York.
En República Dominicana arrancaron en diciembre de 2017 para que toda cadena de logística, desde la producción a la distribución, opere desde el país. Un equipo de 40 personas de menos de treinta años está al frente comercial de la marca. “Queremos crear una marca dominicana que tenga una aceptación internacional”, explica Luis Solís, cofundador de la empresa.

Alrededor de 30 productores locales recogen manualmente la fruta en las provincias de Monte Plata, Azua, Barahona, Puerto Plata, Constanza, El Seibo, San Francisco de Macorís y Samaná (esta tres últimas para la recogida de chinola). “Dejar huella en las comunidades con las que trabajamos para nosotros es muy importante”, apunta Batlle.

Una generación de Millenials que apuesta por el trabajo colaborativo y la responsabilidad social. Un lujo como producto, mucho más para la marca país.










 

 

 

 

 

 
 
 
Sección Sociales: Artículos Anteriores
 
Síguenos en la Red