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domingo, 22 de julio de 2018

¿Por qué algunos ejecutivos temen tomar vacaciones?
Por Coach Jissell Espinal /De Paseo
Sección Empresarial
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En mi vida profesional, como Coach, he visto ejecutivos de toda clase de industria: Hostelería, Medio artístico, deportes, tecnología, banca, política o gubernamental, Project Management entre otros! Hoy, que me toca compartir con ustedes mi experiencia con esos ejecutivos, me doy cuenta de que 8 de cada 10, tienen un factor en común: Les atemoriza dejar sus puestos de trabajo por un periodo mayor de 2 días.

 

En parte, teniendo en cuenta que los temores se basan en experiencias vividas, las personas que evitan tomar vacaciones podrían tener algo de razón. No quiero decir que vivir en temor  evite que las cosas pasen, más bien, quiero dar una visión de 360 grados a este tema y permitir, como el Coaching enseña, que cada quien saque su propia conclusión. 

 

Unos, los más sinceros, no ocultan su miedo a ausentarse de manera prolongada, incluso hasta me han dado unas explicaciones, dignas de campeonato.

 

"Nunca nadie se cuestionaba que al regreso de vacaciones podría perder su trabajo o que sería catalogado como un empleado prescindible. Pero esta temporada es una idea que a un buen número de personas le da vueltas. Lo que representaron los últimos meses en términos de empleo es lo que quedó en la memoria de los trabajadores que hoy se esfuerzan aún más por demostrar, ser más eficientes e irremplazables", explicó Juan R. Vicepresidente Recursos Humanos (Sector Hostelería).

 

Otros, los que posiblemente se avergüenzan de admitir su temor, o no lo han identificado, me hablan de las deficiencias que tienen en su departamento y de las exigencias de su superior o de lo mucho que depende de el/ella el “jefe”. Aún cuando ya se ha identificado la fobia  a tomar vacaciones, llamada heterofobia, hoy no estoy hablando  de eso, más bien del temor a perder el empleo.

 

No tomar vacaciones podría repercutir en el desempeño laboral. Además, el rendimiento desciende, el ambiente de trabajo se torna negativo, los productos y servicios que se entregan a los clientes podrían ser deficientes, las relaciones entre los colegas y las de los superiores con subalternos y viceversa se vuelve tensa y puede germinar animadversiones. En resumen, el stress aumenta.

 

Expertos de la conducta, enseñan que para no perder la concentración, eficiencia y motivación, es necesario tomarse un “break”. Romper la rutina y la monotonía laboral es algo que todas las personas necesitan para descansar la mente y el espíritu y volver al trabajo con pilas recargadas.

 

Parece absurdo el poner en riesgo nuestra salud mental y física por retener un empleo, sin embargo desde la mirada del Coaching, puedo decir que hay algo más que eso. No voy a recomendar que tome vacaciones, solo quiero que se haga esta pregunta: ¿Qué es más importante para mí: mi trabajo o mi salud, mi familia y mi estabilidad emocional?

 

Como decía ese popular programa: ¡Sea usted el jurado!

 

 

La autora es certificada en Coaching Personal/Ontológico. Motivadora y formadora de grupos y líderes. Jissellespinal@gmail.com  Twitter: @JissellCoach

 

 

 

 

 

 

 
 
 
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